Lust for Life (Iggy Pop)

Sin títuloLlevaba muchísimo tiempo esperando para hacer un post sobre este disco. Lo cierto es que había empezado mil veces el artículo pero nunca llegaba a completarlo. De hecho, como si fuera un recurso literario, desconozco si terminaré publicándolo. Si lo hago será una entrada distinta a las demás. Si lo hago, al leerlo, sabréis la razón.

Lo que me ocurre con este álbum es curioso. Ahora mismo ni está en casa. Lo he tenido hasta en tres ocasiones. Lo perdí en un coche, en casa de un amigo y por último ¡en un avión! Nunca me ha ocurrido con otro disco. Solo con Lust for Life. Solo con este.

Este LP, editado en 1.977, se publica en el mejor momento artístico de la Iguana y el peor de James Newell, es decir, un momento de explosión y catarsis del extraño entre extraños: Iggy Pop.

Recuerdo que, con la vanagloriada película Trainspotting (1.996) el disco vuelve a tomar relevancia por sus famosos temas Lust for Life o The Passenger. Por aquel entonces faltaban cuatro años para perder el disco por primera vez.

Fue cuando lo compré por segunda vez cuando descubrí que el productor del disco era David Bowie. Eso le dio un matiz diferente a todo el disco desde entonces. Su productor, su asesor, su músico de base, su camello, su confesor, su confidente y su co-autor predilecto. ¡Delantera mítica! Obviamente.

Mientras asimilaba y centraba la atención en temas como Sixteen o Turn Blue, lo presté y jamás regresó. Segunda pérdida. La menos dolorosa pero pérdida al fin y al cabo.

Lo volví a comprar. Juré que era la última que lo hacía. Si el destino no quería que bailara al son de Tonight sería por algo. Discos La Metralleta. Madrid.

Era una etapa donde Success sonaba y sonaba en mi cabeza. Lo llevé en una bolsa de mano. Vuelo Gerona-Liverpool. Acompañado por “La Peste” de Albert Camus, el disco volvió a ser huérfano. Última vez.

Llego al final del texto. Normalmente los reviso un par de veces. Esta vez no. Esta vez se publica como está. Si lo reviso existen muchas probabilidades de que no vea la luz y ya lo he perdido demasiadas veces. Espero que esta no sea una más.

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Hunky Dory (David Bowie)

Sin títuloHablar de David Bowie es tan complejo como su espacio interior. Este camaleón británico, aferrado la proyección de sí mismo como quien se apega a la sombra de un artista, edita en 1.971 su cuarto LP: Hunky Dory.

La realidad en la que nos sumerge con este disco es un cambio de dirección, no demasiado radical pero lo suficiente para que se note. Bowie viene de presentar The Man Who Sold the World con el que tomaría relevancia en el ámbito musical y el mundo (y sus críticos) comenzarían a tomarlo en serio.

Con Hunky Dory, compuesto a la edad de 24 años, demuestra que puede alcanzar la supremacía de cualquier estilo musical que se proponga.

David Bowie, la sombra artística de Ziggy Stardust. Un extraño entre los extraños.