7 (Platero y tu)

Sin título7 es el título del séptimo álbum de la ya desaparecida banda Platero y tú.

En 1.997 aparece el disco del grupo liderado por Fito Cabrales (actualmente en Fito & Fitipaldis). Con colaboraciones de éxito como la del saxofonista Javier Alzola o el líder de Extremoduro, Roberto Iniesta, el LP toma forma precisa y pone de manifiesto la madurez de la banda.

Juantxo Olano, Jesús García y el genial Iñaki Antón “Uoho” ponen la música de este álbum. Temas como Por mi, Si miro a las nubes, Alucinante o Al cantar abanderan el rock&roll del momento, sin aditivos ni etiquetas.

Dentro del disco encontramos un tributo a Carl Perkins con el tema Rock&roll, emulando el famoso tema del norteamericano, Blue Suede.

Un gran álbum. Un disco, en fin, alucinante.

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19 días y 500 noches (Joaquín Sabina) *Entrada número 50*

Sin títuloAl llegar a la entrada número 50 dije que escribiría sobre mi grupo de cabecera (predecible), The Beatles.

Como todo en mi vida, el plan cambia cada cinco minutos y decido una cosa diferente. He decido ocupar esta entrada con el disco “19 días y 500 noches” por dos motivos: Joaquín Sabina es uno de mis cantautores predilectos y el álbum cumple 15 años.

En septiembre de 1.999 llegaba a mis manos un regalo de mis padres que no pude esperar a llegar a casa para abrir. El coche de mi padre, un Opel Vectra azul -incomodísimo, por cierto- se convertía en nuestro The Cavern particular. Una tarde de impresiones. Lo primero: la portada. Recuerdo que Sabina acababa de pasar una etapa turbia y su gesto en la portada parecía reflejar “sigo demasiado vivo para que nadie pueda matarme”.

Puse el disco y la voz me chocó. Más desgastada de lo normal. Recuerdo que mi padre me miró en el coche y dijo “¿éste es Sabina?”.

Enseguida comenzó a sonar “Ahora que…”, “19 días y 500 noches” o uno de mis temas favoritos: Barbi Superstar. “Joder papá –pensé- sí que es Sabina. Y ha vuelto mejor que nunca”. Demasiado rock para digerirlo en poco tiempo.

Dieguitos y Mafaldas”, “El caso de la rubia platino” o “Cerrado por derribo” fundían el disco con pasos de gigante. Pero mi mejor recuerdo fue al escuchar “Noches de Boda”. Mi padre miró cómplice a mi madre. Ellos sabían a quién pertenecía la voz rota del comienzo. Me explicó que era de Chavela Vargas y me prometió enseñarme algo de su música que había por casa cuando llegásemos. Aquella tarde fue perfecta. Comenzó el gusto por la mitomanía musical. Solo repetía a los amigos del colegio “Tengo el nuevo disco de Sabina. ¡Vaya! Y canta Chavela Vargas”.

Una de las obras maestras del ángel caído de Úbeda para esta entrada número 50. Al final, como decía un buen amigo, “como siempre están, los Beatles siempre pueden esperar un poco más”.

Un buen momento (M-Clan)

Sin títuloPese a que yo no tendría constancia de ellos hasta el año 1.999 cuando publican el álbum Usar y Tirar, la carrera de los murcianos M-Clan empezó de una manera fantástica con Un buen Momento en el 95.

Grabado en Memphis por Dro, recogen el testigo del rock sureño americano y traen un disco fresco y lleno de sonidos desgarradores. Temas como En mis manos o Perdido en la ciudad son abanderadas de este éxito.

Carlos Tarque tiene una capacidad increíble para jugar con las voces. En el tema Dentro de la Esfera llega a fundirla incluso con un coro cuasi-gospel. Bajo las guitarras de Ricardo Ruipérez y Santi Campillo conforman un ambiente donde fluye el rock. El Hammond de Uribe hace el resto.

M-Clan, bajo mi punto de vista, ha sufrido una involución musical teniendo todo para continuar con proyectos como éste. Al final, ya lo decía Tarque: es buen momento para largarse de aquí.

Sin Documentos (Los Rodríguez)

Sin títuloAunque aún no he hablado de él, mi disco de cabecera de los Stones es el Sticky Fingers. Hablamos de una de las joyas de la corona de los londinenses por su ritmo, sus temas y la repercusión que aún mantiene (Brown Sugar o Wild Horses son ejemplos evidentes).

Pues bien. El disco al que hoy doy salida creo que es el Sticky Fingers de Los Rodríguez: Sin documentos.

El álbum, publicado en el año 1.993, refleja el estado del rock hispano-argentino de la época. Andrés Calamaro y Ariel Rot son los –mejores- maestros de ceremonia que te puedes encontrar y te sirven en frío y sin cabriolas un disco completo.

Pese a que son sus caras las más conocidas, al estilo Lennon/McCartney o Jagger/Richards, la dupla Calamaro/Rot es la última en llegar a la banda. Germán Vilella y Julian Infante son los encargados de completar la formación. A ellos se uniría, intermitentemente, el magnífico Guille “Ráscale” Martín.

Sin Documentos se erige como el abanderado del modelo de cómo hacer un buen disco de rock en castellano a principios de los noventa. Tal es así que prácticamente todos sus temas han pasado a la posteridad cantados incluso por un público ajeno al pop o al rock. Sin Documentos, Pequeño salto mortal, Mi rock perdido o Me estás atrapando otra vez son algunos ejemplos.

Pero qué poco duró este rock&roll de leones.

Bloom (Billy Pilgrim Band)

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Tras unos días de parón, regreso con un grupo que uno guarda con cariño. Quizá el género menos dulce pero más visceral dentro del rock sea el rock-folk. Un prototipo de mezquino apático con gafas de sol que expresa en su música lo menos agradable haciendo, de ello, toda una fiesta.

En la época de los 90, entre 1.991 y el 2.001, Kristian Bush y Andrew Hira le dan al aire de Atlanta un respiro. Solo diez años y tres discos. Envueltos todavía por el emblemático personaje creado por Kurt Vonnegut en Matedero Cinco crean “Billy Pilgrim Band“.

El primer disco, titulado de manera homónima al nuevo nombre de la banda, les dió la fama, el empuje y el dinero para llevar a cabo, lo que hasta día de hoy, es su gran obra: “Bloom” (1.994). Este disco, más trabajado que el anterior, con menos prisa y más mimo, les llevó de lista en lista por los grandes festivales siendo, incluso, cabeza de cartel en algunos de ellos.

No es mucha la información que circula por la red sobre Billy Pilgrim Band pero, al menos, sus dos primeros trabajos están registrados en plataformas como spotify donde podéis escucharlos. Por mi parte os dejo el link del que quizá sea su tema más conocido “Sweet Louisiana sound” del que el grupo cántabro Deltonos -dedicado al blog de Raúl -La guitarra de las musas- realizó una cover (más bien adaptación).

Espero que los disfrutéis tanto como yo.

Ballbreaker (AC/DC)

Sin títuloAlgún día me atreveré a hacer un TOP 10 de mis guitarristas favoritos. Algún día. Mientras tanto voy a hablar de AC/DC.

En el año 1.995, cinco años después del último título, los australianos publican Ballbreaker. El disco también supone la vuelta de Phil Rudd a la formación.

Me he declarado confeso, en algún post del blog del amigo Salva Mental Paradise, fan incondicional de la voz de Bon Scott, aunque es Brian Johnson, vocalista desde Back in Black, pone la voz desgarrada a este LP. Cliff Williams y los hermanos Young cierran la formación que grabó y giró para este disco.

Letras ácidas, como en Cover you in oil y delirantes como en Hail Caesar. Guitarras en primer plano y la voz de Johnson siendo protagonista en los momentos álgidos de cada tema.

Mi tema favorito, precisamente, el que abre el disco: Hard as a rock.

Y sí. Angus Young está en mi Top 10 de guitarristas favoritos.

Cosas mías (Antonio Flores)

floresEn los circuitos de los que dicen saber más de lo que saben hay una máxima: cuantos más grupos que nadie conoce sepas pronunciar, más parecerá que sabes de –esto- llamado música. Siguiendo esta norma de gafas, pastas y ukeleles voy a empezar aquí mi reivindicación.

En 1.994 Antonio Flores publica el que sería su último disco Cosas Mías. Un LP con el que el pequeño del clan de los Flores regresa a la música con historias que contar. Con una facilidad espectacular para componer, edita un álbum con toques de rock clásico, rhythm & blues, riffs que se cuelan en perfecta armonía con una línea rumbera que justifica su apellido y casta.

Con una vida de altibajos, Antonio Flores incluye en el disco el tema “Una Espina” con un piano acompañando su voz. Un cara a cara con su letra, su tono y sus intenciones. Un cara a cara que te gana por goleada. En el álbum aparecen temas más conocidos como Siete Vidas o Cuerpo de Mujer que pasarían a los archivos atemporales de la historia de la música nacional.

¡Hipsters del mundo! siento este desliz. Mi desliz más calé.

Music for Montserrat (Varios)

Sin títuloEs el 15 de septiembre de 1.997 y estás sentado en una butaca de la séptima fila del patio de butacas del mítico Royal Albert Hall. De repente, casi sin avisar, aparece en el escenario George Martin. Estás perplejo, claro. Os está contando que los músicos que vas a ver a continuación se han reunido para recaudar fondos para la devastada isla de Montserrat. Y desaparece.

Ray Cooper está en la percusión y Phil Collins comienza a tocar Take me home. La cosa, parece, va tomando forma. La energía del final de la canción deja entrever lo que se avecina. Entonces, sin abandonar la percusión, entra el cantante de Montserrat, Arrow, y arranca tus aplausos. Ya estás enganchado y no puedes dejar de observar.

Para ese entonces acaba de dar su último concierto Carl Perkins ¡delante de tus narices! Estás perplejo. ¿Y ahora? ¡Ja! Ahora entra en escena Míster Mark Knopfler y va a provocarte la primera ovación de la noche. Tú, emocionado ahí, en tu butaca de la séptima fila, te has dado cuenta de que Knopfler está tocando Money for Nothing. Te has dado cuenta que Phil Collins se ha puesto a los mandos de la batería y que Sting ha cogido uno de los micrófonos. Pero se te escapa que el guitarrista que está detrás de ellos es Eric Clapton. El gran Eric Clapton.

Ovación tras ovación se va acabando el concierto y, para colmo, Sting presenta al siguiente músico que batallará en escena: Elton John. No ha empezado a tocar el piano y vuestros aplausos provocan su agradecimiento. Se sienta. Parece tranquilo. No hay demasiada parafernalia alrededor. Es él contra vosotros. Su voz y sus manos. Nada más. Y así os enseña Your Song , Live like horses y Don´t let the sun go down on me.

“[…] de los mejores compositores, cantantes y guitarristas. Tengo el gusto de presentales -dice Carl Perkins- a Míster Eric Clapton” No puedes sentarte. No puedes dejar de aplaudir. Sale al escenario vestido de domingo. Sin maneras ni detalles. Solo una guitarra. Abre la actuación con Broken heart. La silla que está al lado la ocupa Mark Knopfler ¡los dos juntos! Como si se tratara de Paco de Lucía y Camarón. Un duelo de guitarras apasasionantes e increible.

El colofón final va a venir de la mano de Paul McCartney. Interpreta, para ti, Yesterday, (la grandiosa) Golden Slumbers y Hey Jude para terminar con todos en el escenario con Kansas City.

Ovación final. Ovación enorme. No es para menos. Ahora solo toca levantar de tu butaca de la séptima fila y despertar. Solo eso. Nada más.

Grace (Jeff Buckley)

Sin título¿Qué tienen en común Bob Dylan, Jimmy Page, Paul McCartney y Robert Plant? Al margen de lo obvio, también les une son admiradores del californiano Jeff Buckley y eso, de por sí, ya es un argumento de peso para escucharlo.

Grace, editado en 1.994, es el primer y último disco de Jeff Buckley. Parece mentira entonces, que tan solo 10 pistas (de las cuales 7 son composiciones propias) sean suficientes para que el mundo de la música no lo haya olvidado.

Su voz, su talento para componer, su versión del Hallelujah de Leonard Cohen (considerada la mejor cover de este tema) , su manera de luchar contra la industria y, porque no, su muerte, son el escenario perfecto para que este joven sea un misterio con talento, lo miremos por donde lo miremos.

Un disco completo. Un disco que merece que le dediquemos 40 minutos de nuestra vida y no decepcionará. Seguro. ¿Quién soy yo para llevar la contraria, a estas alturas, a Dylan? ¡Aha!

She´s the one (Tom Petty and the Heartbreakers)

tpEn el año 1.996 Tom Petty y su banda, The Heartbreakers (que su nombre no puede ser más americanazo americano) publican un álbum de estudio para la BSO de la película del actor y director Edward Burns: She´s the one (pincha aquí para ver ficha de la película)

Me gusta recoger este álbum porque no es habitual que, en los recopilatorios, se incluyan canciones del disco. Temas como Walls, Zero from Outer Space, California o Angel Dream no pueden pasar desapercibidos en la obra de Tom Petty.

A su lado, como no, la mágica guitarra (a veces de 12 cuerdas) de Mike Campbell. Una delicia de disco para los sentidos.