Abbey Road (The Beatles)

Sin títuloAbbey Road no es solo una cara bonita. Ni una portada para la posteridad. Abbey Road es el último álbum de estudio, producido por el quinto Beatle (George Martin).

Todo lo que rodea a los Beatles tiene una repercusión mundial. Es evidente que, todo lo que rodea a Abbey Road mantenga esa exigencia, cuasi dramática, de esforzarse por obtener el detalle, la impresión, la imagen y la anécdota.

Pero Abbey Road es un álbum maduro. Algunos consideran la cumbre de los cuatro magníficos. Un LP donde George Martin propone a Paul McCartney que deje volar su imaginación instrumental y se despoje de estereotipos. Lennon compone temas aguerridos y con cuidadas letras, conforman la base de este disco como Come Together, por ejemplo. Ringo complementa la obra componiendo Octopus´s Garden, una suerte de balada folk. Y George (“¡ay! George” que diría la Sra. Mildred –humor viejuno-) saca a la luz dos de sus temas más rentables mientras formó parte de los Beatles: Here comes the sun y Something.

Una genialidad de George Martin pone el sello a un disco que, digan lo que digan, también es una cara bonita.

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New (Paul McCartney)

Sin títuloEn el año 2013 irrumpía en el panorama musical de casi finales de año, el último álbum de Paul McCartney: New.

Tras unos años de recopilatorios, grandes éxitos y una delicia de versiones como Kisses on the Bottom, el exBeatle presenta un álbum de temas originales.

Si tenemos en cuenta la trayectoria musical de McCartney no era tan difícil imaginar que algún día llegaría incluso a flirtear con la música electrónica. Quizá por una voz que comienza a desgastarse o por el hecho de tocar botones distintos, lo cierto es que Paul convence más por su capacidad de composición que por su talento vocal a estas alturas.

El disco no es homogéneo. Puede ir del rock y los compases más clásicos de los Beatles a la clásica cara b de los Beach Boys, pasando por detalles eléctricos y el blues a una sola voz. Tras varias escuchas podemos darnos cuenta que el que tuvo, retuvo y es difícil quitarle la idea del Sgt. Peppers de la cabeza. (Hay que recordar que uno de los productores del disco es Giles Martin, hijo de George Martin).

En mitad del disco, tras la fuerza de Alligator o Queenie Eye aparece –como un trueno- Early Days, canción autobiográfica en la que resume de una manera tan sencilla como hermosa, su amistad con el desaparecido John Lennon.

“¿Qué quieres ser de mayor, Paul?” dicen que preguntó un periodista durante un vuelo a Estados Unidos en la segunda visita de los Beatles. “Músico” dicen que respondió.

Colour of the Trap (Miles Kane)

Sin títuloEl rock británico vive a la sombra de la sombra del british-pop. Los –ahora reconocidos- Arctic Monkeys han sumerigido por aguas solo capitaneadas por Coldplay (talentos al margen). Si resulta difícil que la banda de Alex Turner sobreviva a los focos de los de Chris Martin es fácil imaginar lo que debe ser la reconquista para Miles Kane.

Con su álbum debut, Colour of the Trap, editado en 2.011 Miles Kane se desprende de su etiqueta de acompañante de Turner para emprender un viaje en solitario.

Como si estuviera todo orquestado, su talento se suma a una imagen beat y un rasgueo de guitarra muy conseguido. Los temas con los que arranca el disco, como Come Closer o Rearrange dan un impulso muy fuerte a lo que Kane espera que entendamos en el viaje del devenir de sus canciones. Mundos atemporales como Quicksand o Kingcrawler.

Poco puede decir de este tipo que tiene un parecido físico estratosférico con Paul McCartney. Poco más que ¡este tipo es (muy) bueno!

Music for Montserrat (Varios)

Sin títuloEs el 15 de septiembre de 1.997 y estás sentado en una butaca de la séptima fila del patio de butacas del mítico Royal Albert Hall. De repente, casi sin avisar, aparece en el escenario George Martin. Estás perplejo, claro. Os está contando que los músicos que vas a ver a continuación se han reunido para recaudar fondos para la devastada isla de Montserrat. Y desaparece.

Ray Cooper está en la percusión y Phil Collins comienza a tocar Take me home. La cosa, parece, va tomando forma. La energía del final de la canción deja entrever lo que se avecina. Entonces, sin abandonar la percusión, entra el cantante de Montserrat, Arrow, y arranca tus aplausos. Ya estás enganchado y no puedes dejar de observar.

Para ese entonces acaba de dar su último concierto Carl Perkins ¡delante de tus narices! Estás perplejo. ¿Y ahora? ¡Ja! Ahora entra en escena Míster Mark Knopfler y va a provocarte la primera ovación de la noche. Tú, emocionado ahí, en tu butaca de la séptima fila, te has dado cuenta de que Knopfler está tocando Money for Nothing. Te has dado cuenta que Phil Collins se ha puesto a los mandos de la batería y que Sting ha cogido uno de los micrófonos. Pero se te escapa que el guitarrista que está detrás de ellos es Eric Clapton. El gran Eric Clapton.

Ovación tras ovación se va acabando el concierto y, para colmo, Sting presenta al siguiente músico que batallará en escena: Elton John. No ha empezado a tocar el piano y vuestros aplausos provocan su agradecimiento. Se sienta. Parece tranquilo. No hay demasiada parafernalia alrededor. Es él contra vosotros. Su voz y sus manos. Nada más. Y así os enseña Your Song , Live like horses y Don´t let the sun go down on me.

“[…] de los mejores compositores, cantantes y guitarristas. Tengo el gusto de presentales -dice Carl Perkins- a Míster Eric Clapton” No puedes sentarte. No puedes dejar de aplaudir. Sale al escenario vestido de domingo. Sin maneras ni detalles. Solo una guitarra. Abre la actuación con Broken heart. La silla que está al lado la ocupa Mark Knopfler ¡los dos juntos! Como si se tratara de Paco de Lucía y Camarón. Un duelo de guitarras apasasionantes e increible.

El colofón final va a venir de la mano de Paul McCartney. Interpreta, para ti, Yesterday, (la grandiosa) Golden Slumbers y Hey Jude para terminar con todos en el escenario con Kansas City.

Ovación final. Ovación enorme. No es para menos. Ahora solo toca levantar de tu butaca de la séptima fila y despertar. Solo eso. Nada más.

Grace (Jeff Buckley)

Sin título¿Qué tienen en común Bob Dylan, Jimmy Page, Paul McCartney y Robert Plant? Al margen de lo obvio, también les une son admiradores del californiano Jeff Buckley y eso, de por sí, ya es un argumento de peso para escucharlo.

Grace, editado en 1.994, es el primer y último disco de Jeff Buckley. Parece mentira entonces, que tan solo 10 pistas (de las cuales 7 son composiciones propias) sean suficientes para que el mundo de la música no lo haya olvidado.

Su voz, su talento para componer, su versión del Hallelujah de Leonard Cohen (considerada la mejor cover de este tema) , su manera de luchar contra la industria y, porque no, su muerte, son el escenario perfecto para que este joven sea un misterio con talento, lo miremos por donde lo miremos.

Un disco completo. Un disco que merece que le dediquemos 40 minutos de nuestra vida y no decepcionará. Seguro. ¿Quién soy yo para llevar la contraria, a estas alturas, a Dylan? ¡Aha!

In Spite of All the Danger (The Quarrymen)

Sin títuloPara este artículo he tenido que mentir. Solo un poco. El disco no tiene título. En 1.958, unos jóvenes John Lennon, Paul McCartney y George Harrison acompañados de Duff Lowe y Hanton, son los integrantes de la antesala de The Beatles: The Quarrymen.

El disco, que contiene dos canciones, fue grabado en unos estudios de Liverpool. El tema que contiene la cara “A” del vinilo fue un tema consensuada por todos los miembros de la banda: That´ll be the day de Buddy Holly.

El dueño del estudio, Percy Phillips, no permitió que el grupo ensayara para grabar la canción que rellenara la cara “B”. Las (benditas) prisas obligaron a que McCartney y Harrison se arriesgaran a ofrecer a Lennon que cantara un tema compuesto por ellos mismos. Así quedó, entonces, las guitarras de McCartney y Harrison, los coros de este último y la voz de Lennon. Su primera grabación por 15 chelines: In Spite of all the Danger.