My way (Frank Sinatra)

Sin títuloClaude François escribe un tema titulado “Comme d´habitude” que mantiene un éxito local, con la relevancia que ello conlleva. Poco más tarde, el polifacético (y no por ello menos canadiense) Paul Anka reescribe la canción y la adapta al inglés para ser interpretada por las grandes voces norteamericanas. Es ahí cuando, en 1.969, aparece el LP “My Way” y Frank Sinatra no puede frenar el cambio de su trayectoria musicial.

El disco está compuesto no solo por el tema principal “My Way”, editado por partida doble en el álbum (uno de ellos en directo). Temas míticos de la carrera de Sinatra como For once in my life o versiones de los Beatles y Simon&Garfunkel como Yesterday y Mrs. Robinson dibujan un disco más que completo.

Uno más de la cuadrilla de los once que hace 55 años cambió la historia de la música cantando relatando de la mejor de las maneras o, al menos, a su manera…  

Abbey Road (The Beatles)

Sin títuloAbbey Road no es solo una cara bonita. Ni una portada para la posteridad. Abbey Road es el último álbum de estudio, producido por el quinto Beatle (George Martin).

Todo lo que rodea a los Beatles tiene una repercusión mundial. Es evidente que, todo lo que rodea a Abbey Road mantenga esa exigencia, cuasi dramática, de esforzarse por obtener el detalle, la impresión, la imagen y la anécdota.

Pero Abbey Road es un álbum maduro. Algunos consideran la cumbre de los cuatro magníficos. Un LP donde George Martin propone a Paul McCartney que deje volar su imaginación instrumental y se despoje de estereotipos. Lennon compone temas aguerridos y con cuidadas letras, conforman la base de este disco como Come Together, por ejemplo. Ringo complementa la obra componiendo Octopus´s Garden, una suerte de balada folk. Y George (“¡ay! George” que diría la Sra. Mildred –humor viejuno-) saca a la luz dos de sus temas más rentables mientras formó parte de los Beatles: Here comes the sun y Something.

Una genialidad de George Martin pone el sello a un disco que, digan lo que digan, también es una cara bonita.

This Was – Jethro Tull

Sin títuloTras unos días de destierro blogger (por buenos motivos) regreso y espero que no me lo tengáis en cuenta. De acuerdo a mi delito será mi redención: Jethro Tull.

Soy fan de muchos pero Ian Anderson tiene un magnetismo espectacular. Este profesor de conservatorio, cuyas maneras colindan más con un bufón de la corte que con un músico experimentado, rompió los moldes estipulados.

Al escuchar “This Was”, el primer álbum de la banda (tengo la versión en vinilo en la que el título es “Así son…”) es difícil pensar que hiciera en 1.968. Su renovación musical y una mezcla intensa de jazz y blues, eran la bandera de presentación de estos británicos que se harían con el control del rock progresivo poco después.

El próximo 8 de julio estaré viéndolos por primera vez, con la ilusión de un niño pequeño, sabiendo que quizá sea la última vez que los disfrute en directo y esperando ese momento en el que Anderson coja su flauta y comienzo el show.

Walk don´t run (The Ventures)

Sin títuloEntre estos tipos y yo hay algo personal, que decía Sabina.

Estos tipos de Washington demostraban, en el 1.960 que el rock&roll no necesitaba letras pegadizas. Solo ritmo. Ritmo y guitarras. Don Wilson y Bob Bogle: The Ventures.

Años más tarde, con la llegada de conocidos temas como Wipe Out, el grupo tomó relevancia dentro del marco musical de la época y fueron abanderados del surf rock.

Walk don´t run, con el que se presentaron al mundo, marcó un antes y un después del rock instrumental.

Music from Big Pink (The Band)

Sin títuloCorría el año 1.968 y Bob Dylan se encontraba en plena transición musical. A su lado, en el escenario, bajo el nombre aún de The Hawks, unos desconocidos Rick Danko, Richard Manuel, Robbie Robertson, Levon Helm y Garth Hudson se mostraban ante el mundo. Acababa de nacer una estrella: The Band.

Su primer álbum, Music from Big Pink, suena diferente. En un mundo donde la radio gobernaba y moldeaba los estilos musicales, irrumpe The Band.

El batería y cantante, Levon Helm, daba una nota disonante en la estructura de la voz del momento. Desgarro y profundidad mezclado con la fusión más limpia del folk, el country y el rock&roll. El disco te hace viajar de un lugar a otro, sin un estilo marcado pero si una línea definida. Letras compuestas por Robertson (como la famosa The Weight) y algunas composiciones de Richard Manuel con Dylan (This Wheel´s on fire)

Para curiosos y buscadores de tesoros diré que la portada del vinilo editado en 1.968 pertenece a un dibujo del propio Bob Dylan, cuyo virtuosismo –como se puede observar- no se encontraba ni en la voz ni tampoco en la pintura.

The Band: la música al servicio de la excelencia.