Un buen momento (M-Clan)

Sin títuloPese a que yo no tendría constancia de ellos hasta el año 1.999 cuando publican el álbum Usar y Tirar, la carrera de los murcianos M-Clan empezó de una manera fantástica con Un buen Momento en el 95.

Grabado en Memphis por Dro, recogen el testigo del rock sureño americano y traen un disco fresco y lleno de sonidos desgarradores. Temas como En mis manos o Perdido en la ciudad son abanderadas de este éxito.

Carlos Tarque tiene una capacidad increíble para jugar con las voces. En el tema Dentro de la Esfera llega a fundirla incluso con un coro cuasi-gospel. Bajo las guitarras de Ricardo Ruipérez y Santi Campillo conforman un ambiente donde fluye el rock. El Hammond de Uribe hace el resto.

M-Clan, bajo mi punto de vista, ha sufrido una involución musical teniendo todo para continuar con proyectos como éste. Al final, ya lo decía Tarque: es buen momento para largarse de aquí.

Los Zigarros (Los Zigarros)

Sin títuloEl rock español está de enhorabuena. Dejó el mástil Miguel Ríos pero aparecieron en escena los hermanos Tormo (Ovidi y Álvaro) para no dejarnos desamparados.

Los Zigarros toman el pulso con su primer trabajo. Rock&roll puro. Sin aditivos ni falsos telones que inviten a todos los públicos. Si no te gusta mover las caderas o el pie en la barra al ritmo de “hablar, hablar, hablar para no decir nada/ bailar, bailar, bailar hasta el amanecer…” no compres el álbum.

Influenciados por los dioses del Olimpo como George Harrison, Eric Clapton, AC/DC, Carlos Segarra o Los Rodríguez, su música tiene letras redondas, historias con un principio y final. El disco, producido por Carlos Raya, recuerda a aquellas primeras grabaciones de M-Clan (Un buen momento, por ejemplo) y te invita a saltar con Hablar, hablar, hablar, Cayendo por el agujero o Voy a bailar encima de ti. Luego te llevan a un terreno más íntimo con Tras el cristal o con Desde que ya no eres mía.

Sea como sea, estos Zigarros si son recomendables y no hacen daño a la salud. Al menos no a la respiración. Desconozco si afectan a la mental y, como dicen ellos mismos: “El mundo está muy necesitado de rock&roll”