Multiply (Jamie Lidell)

Bern entró sin llamar. Como en cualquier sitcom americana donde las puertas pueden abrirse desde fuera. Una especie de violación constante de la propiedad privada. Algo muy comunista para el Tio Sam. En fin.

Bern entró sin llamar. Quizá Nadine y O.J. Ted podrían haber preguntado de dónde venía o hacia dónde iba. No se les ocurrió. La forma de andar, de mover el cuerpo y de ser obscenamente sexy con sus gafas al estilo wayfarer detuvo toda intención de romper la magia.

Bern entró sin llamar. Tarareaba una canción que, supuse (chúpate esa Sherlock) debía estar sonando en sus cascos. “Please go under with a smile” y pensé que posiblemente era mejor dejar que aquello ocurriera. Sin más. No soy un gran filósofo pero me gusta dejar que el mérito de los acontecimientos se lo conceda únicamente el azar.

Bern entró sin llamar. Escuchaba Multiply de Jamie Lidell. Desapareció por la puerta de la cocina, claro, como un cualquier sitcom americana. Supongo que ahora no es importante saber de dónde venía, hacia dónde iba o qué demonios había hecho todo ese tiempo. Pensé que lo mejor de todo aquello es que Bern entró. Exacto: sin llamar.